Nostalgia


Si ves una lágrima correr por mi mejilla, no creas que es tristeza ni pena provocada por un gran dolor, es que a veces la nostalgia me sorprende con recuerdos del pasado, con momentos felices que por la inexperiencia no lo he disfrutado como lo haría hoy.
Es verdad que duele mas la ausencia de lo perdido que el no disfrute de lo conseguido, no se si con dos vidas aprendería a vivir! Lo que se es que con una no alcanza.

La verdad


Se han cerrado caminos, se han abierto puertas nuevas.
Se han encendido luces que aún no se hacia donde llevan.
Quiero saber, pero que no me lo digan;
Quiero sentir, pero que no me hieran.
Quiero verdades aunque duelan
pues la mentira destruye y nada bueno deja.


Tu fuerza


Deja que te llamen débil
si es que así se sienten fuertes,
deja que piensen que no puedes,
si al fin tu lucha es la que vence,
deja que te miren con los ojos
que mas gusten,
si lo que muestras por fuera
es solo vestimenta
ni el corazón ni el alma
dejan verse tan facilmente,
quien quiera saber de ti
lo sabrá por conocerte.
Deja que se confundan,
que piensen, que critiquen.
Deja, mientras ellos
gastan energía
tú serás aún mas fuerte!

Hablando de costumbres…



Estoy acostumbrada a priorizar la vida antes que nada,

me gusta la costumbre de agradecerle a Dios cada despertar,

no quiero perder la costumbre de una sonrisa,

de reir a caracajadas, de eso que le hace tan bien a mi alma.

No quiero acostumbrarme a los malos tratos,

ni a la envidia ni a la codicia.

No me gusta la costumbre de las drogas, del alcohol,

de la falta de valores en la familia.

Quiero esas costumbres de confiar en la palabra,

de guardar un secreto, de códigos, de respeto.

No quiero la costumbre de que me pisen, me roben,

me maten, me quiten lo sagrado, que es la vida de mis amados.

Quiero la costumbre de cosechar lo que se siembra,

no quiero la costumbre de la indiferencia,

quiero acostumbrarme a ver en los niños la inocencia,

no me gusta la costumbre de verlos adultos sin tener experiencia.

Sucede...



Sucede que extraño el calor del afecto ajeno,

sucede que ayudar al prójimo se confunde con el miedo,

sucede que perdimos la confianza, la fe, la palabra.

Eso es lo que pasa, cuando nos invade la desesperanza.

Sucede que el pasado quedó muy atrás

en el olvido de la nostalgia

en el suspiro de los recuerdos

en el cajón del abuelo.

Sucede que no acepto este presente tan insolente

donde los malos tratos son moda

donde las diversiones mata jóvenes

donde todo vale mas que la vida

Sucede que las armas andan sueltas

y las mentes están aún mas enfermas

que el odio se hace potente

que el asesino tiene defensa...

que los buenos pagamos las consecuencias...